Cómo nivelar una persiana alicantina que se ha quedado torcida

Cómo nivelar una persiana alicantina que se ha quedado torcida

Categorías : Persianas Alicantinas

Las persianas alicantinas son una solución práctica para proteger ventanas, puertas y espacios exteriores del sol, además de aportar un toque decorativo. Sin embargo, con el uso es posible que una persiana deje de subir o bajar de forma uniforme y termine quedándose torcida. Cuando esto ocurre, una de las partes puede quedar más alta que la otra, las lamas pueden inclinarse o el recogedor puede no funcionar correctamente.

En la mayoría de los casos, una persiana alicantina torcida no significa que haya que sustituirla. Antes de comprar una nueva, merece la pena revisar el sistema de cordones, los puntos de fijación y la posición de las lamas. Muchas veces, el problema se puede solucionar con unos pocos ajustes.

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¿Por qué una persiana alicantina puede quedarse torcida?

Antes de realizar cualquier ajuste, es importante descubrir qué está provocando que la persiana no quede horizontal.

Una de las causas más habituales es que los cordones no tengan la misma tensión. Si uno de los lados soporta más peso o se ha desplazado respecto al otro, la persiana puede comenzar a enrollarse de manera irregular.

También puede ocurrir que alguno de los puntos de fijación superiores se haya desplazado. Si los soportes no están a la misma altura, la persiana partirá de una posición inclinada y será difícil que quede nivelada.

Otra posibilidad es que alguna lama se haya desplazado, deformado o quedado ligeramente fuera de su posición. Como las diferentes lamas están unidas mediante cordones, un pequeño desplazamiento puede terminar afectando al conjunto.

El desgaste también puede influir. Con el paso del tiempo, los cordones pueden perder tensión o deteriorarse, especialmente si la persiana está instalada en el exterior y permanece expuesta al sol, la humedad y los cambios de temperatura.

Comprueba si el problema está en la instalación

El primer paso consiste en bajar completamente la persiana alicantina y observarla desde el frente.

Comprueba si la parte inferior queda horizontal o si uno de los extremos está claramente más alto.

Después, revisa la parte superior. Los puntos de fijación deben encontrarse a la misma altura y estar correctamente sujetos.

Puedes utilizar un nivel para comprobarlo. Si los soportes están desnivelados, la persiana puede parecer torcida incluso aunque los cordones estén correctamente colocados.

En ese caso, antes de tocar la propia persiana, será necesario corregir la posición de los soportes.

Comprueba también el marco

Si la persiana está instalada sobre una ventana o puerta, revisa que el marco no presente una inclinación considerable.

No siempre el problema está en la persiana. Una abertura que no está perfectamente nivelada puede hacer que el conjunto parezca torcido.

Si el desnivel del marco es pequeño, puede ser posible compensarlo mediante la instalación. Si es considerable, conviene tenerlo en cuenta antes de realizar modificaciones en la persiana.

Cómo nivelar una persiana alicantina paso a paso

Una vez comprobado que el problema procede de la propia persiana, puedes comenzar a realizar pequeños ajustes.

1. Baja completamente la persiana

Empieza bajando la persiana hasta su posición inferior.

Esto permite observar cómo quedan las lamas y facilita la identificación del lado que está más alto.

No intentes corregir la inclinación mientras la persiana está parcialmente enrollada, porque la tensión de los cordones puede dificultar el ajuste.

2. Observa los cordones

Fíjate en los cordones situados a ambos lados.

Comprueba si alguno está más tenso que el otro, si presenta holgura excesiva o si parece haberse desplazado.

Los cordones deberían permitir que ambos lados de la persiana suban y bajen de manera coordinada.

Si uno de ellos está claramente desplazado, puede ser necesario recolocarlo antes de continuar.

3. Revisa las lamas

Observa cada lama y comprueba que esté correctamente alineada con las demás.

Si una de ellas está ligeramente desplazada, puede modificar la distribución del peso y provocar que la persiana se incline.

En persianas de madera, además, conviene revisar si alguna lama se ha deformado debido a la humedad o a la exposición prolongada al sol.

Si una lama está muy deteriorada o deformada, ajustarla puede no ser suficiente y podría ser necesario sustituirla.

4. Corrige la tensión de los cordones

Si el problema se debe a una diferencia de tensión, el objetivo es conseguir que ambos lados trabajen de manera equilibrada.

Realiza pequeños ajustes y vuelve a bajar y subir la persiana para comprobar el resultado.

Es preferible hacer varias correcciones pequeñas que intentar modificar demasiado el sistema de una sola vez.

Después de cada ajuste, observa si la parte inferior queda más horizontal.

5. Comprueba el enrollado

Una persiana alicantina correctamente nivelada debería enrollarse de manera bastante uniforme.

Súbela lentamente y observa si un lateral empieza a adelantarse respecto al otro.

Si la persiana se inclina progresivamente mientras sube, probablemente existe una diferencia de tensión o de posición en los cordones.

En cambio, si permanece nivelada durante el recorrido pero queda torcida únicamente al llegar arriba, conviene revisar los puntos de fijación y el mecanismo de enrollado.

¿Qué hacer si las lamas están torcidas?

No todos los problemas de nivelación tienen su origen en los cordones.

Si las lamas están desplazadas, puede ser necesario recolocarlas cuidadosamente.

En una persiana de madera, comprueba también que no haya piezas hinchadas, agrietadas o deformadas. La madera puede experimentar cambios de forma debido a la humedad y a la exposición ambiental.

En estos casos, forzar la lama para devolverla a su posición puede provocar una rotura.

Si la deformación es importante, puede resultar más práctico sustituir la pieza afectada.

Comprueba el mecanismo de enrollado

Otro punto que conviene revisar es el sistema encargado de recoger la persiana.

Una alicantina debe enrollarse progresivamente y de forma uniforme. Si el mecanismo está desplazado o existe algún elemento que ofrece resistencia, el enrollado puede producirse de forma irregular.

Observa el recorrido completo desde que empiezas a subirla hasta que queda recogida.

Si notas que se atasca siempre en el mismo punto, no la fuerces. Comprueba primero si hay suciedad, algún elemento desplazado o una pieza que esté interfiriendo.

En caso de que exista una avería en el mecanismo, puede ser recomendable desmontarlo para revisarlo o recurrir a un profesional si no tienes experiencia con este tipo de sistemas.

¿Cuándo conviene sustituir la persiana?

No todas las persianas torcidas pueden recuperarse mediante un simple ajuste.

Si existen varias lamas rotas, cordones muy deteriorados, soportes dañados o una deformación importante, puede resultar más rentable sustituir la persiana completa.

También puede ser recomendable cambiarla cuando el mecanismo de enrollado está muy desgastado y las reparaciones necesarias son numerosas.

Sin embargo, si el problema se limita a un pequeño desnivel causado por la tensión de los cordones o por una fijación ligeramente desplazada, normalmente merece la pena intentar corregirlo antes de sustituir todo el conjunto.

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