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¿Por qué España es el único país en el que se utilizan persianas?

¿Por qué España es el único país en el que se utilizan persianas?

A poco que hayas viajado al extranjero, seguro que te ha sorprendido la ausencia de persianas en las ventanas de cualquier tipo de edificio o vivienda. Sí, en esto de instalar este elemento de protección solar, los españoles somos un verso libre, es una costumbre tan nuestra como la siesta. Te contamos las razones por la que solo hay persianas en España.

El origen de las persianas

No vamos a sorprender a nadie si explicamos que el término “persiana” alude al país que introdujo en Europa este objeto, es decir, Persia. Pero, esta civilización de comerciantes no es la cuna dónde surgen las persianas. El precedente hay que buscarlo en la cultura egipcia, que las fabricaba entrelazando cañas y las instalaba en las ventanas para evitar que entrase el sol y, a la vez, permitir el paso de corrientes de aire para refrescar el interior de las viviendas.

Y no eran los únicos, también los chinos hacían algo similar, aunque en su caso usaban como material el bambú. Esas antiguas persianas chinas fueron las que los persas hicieron llegar a Venecia. Desde esta ciudad italiana se expandieron por toda Europa que las apreciaba por su valor como objeto exótico.

Tres razones por las que usamos persianas en España

Entonces, si las persianas no son un invento de los españoles y, de hecho, llegaron a toda Europa a la vez, ¿por qué su uso únicamente se ha generalizar en nuestro país? Pues, no existe una única causa, más bien es la confluencia de tres factores la que explica por qué los españoles somos incondicionales de las persianas.

1. Somos un país líder en horas de sol

Justamente esta situación geográfica privilegiada, que tanto nos envidian nuestros vecinos del norte y por la que disfrutamos de una media de 3.000 horas de luz solar al año, es uno de los motivos de que instalemos persianas en las ventanas de nuestras casas.

Evidentemente, un noruego o un belga no entiende como queremos limitar la entrada de luz en los interiores de las viviendas, cuando para ellos es un bien tan escaso y preciado. En el mejor de los casos, en sus países reciben una media de 1.200 horas de luz natural al año.

Pero claro, la diferencia no es solo de cantidad de horas de sol, también es de intensidad. Como consecuencia, lo que reciben los hogares españoles no solamente es luz, sino además calor. En invierno, este aumento de temperatura interior es muy agradable, sin embargo, durante los meses estivales, puede llegar a ser insoportable. Bajar las persianas es un práctico, barato y efectivo mecanismo de mantener fresco el interior de una vivienda.

2. La herencia de la cultura árabe

Ocho siglos de presencia musulmana en la península han dejado una huella profunda en nuestras costumbres y forma de entender la vida. Además de enriquecer las expresiones artísticas o nuestra gastronomía, esta convivencia también tiene reflejo en ciertos hábitos familiares y sociales.

Uno de los más significativos es el gusto por cuidar y embellecer los interiores de los hogares, mientras procuramos mantenerlos aislados del exterior.

Esos bellos patios interiores tan típicos de la cultura árabe, llenos de vida y actividad que se protegen de las miradas curiosas mediante celosías, se traducen hoy en las viviendas españolas, donde se recibe a familiares y amigos en la privacidad que proporcionan las persianas en las ventanas.

3. Los más sociables… y los más pudorosos

Consultes la encuesta que consultes, en todas queda claro que los españoles somos valorados como los más hospitalarios, sociables y simpáticos de todos los europeos. Incluso, en encuestas hechas entre nosotros, el porcentaje de españoles que se sienten solos es mucho menor que la soledad que confiesan nuestros vecinos.

Así que, ciertamente, tenemos mucha vida social y somos muy abiertos para relacionarnos, pero de puertas afuera. Porque ponemos la misma intensidad en defender la privacidad e intimidad de nuestros hogares. En España es casi imposible que se produzcan esas escenas de exposición de la vida cotidiana de una familia, casi como si fuese un escaparate, que son habituales en Centroeuropa.

Los sociólogos explican que, probablemente, este pudor es consecuencia de la férrea educación católica que ha habido en España durante siglos. La cultura del miedo al que dirán ha marcado a la sociedad española, que se protegía con persianas de los vecinos para evitar rumores. Y en oposición a este ambiente, la moral calvinista predominante en los países nórdicos y anglosajones, donde se abren las casas a la mirada de todo el mundo precisamente para demostrar su honestidad.

Imprescindibles para una sociedad sostenible

Más allá de los motivos que se pueden argumentar para entender por qué ponemos persianas en las ventanas en España, lo cierto es que cada vez se nos van sumando más aliados en esta costumbre. Y aquí sí que hay una razón contundente que explica el resurgir y expansión de las persianas. Se han convertido en un elemento altamente valorado por el papel que juegan para mejorar la eficiencia energética de los edificios.

Sin duda, en esta batalla de la sostenibilidad que nos implica a todos los países del planeta, las persianas son un elemento imprescindible. Frente a otras soluciones más sofisticadas o costosas, una persiana tiene ventajas incontestables:

  • es asequible a los bolsillos más modestos.
  • no necesita una fuente energética para funcionar, por lo que puede usarse en cualquier rincón del mundo, por aislado que esté.
  • una persiana es fácil de instalar, se adapta a todo tipo de ventanas y su mantenimiento es mínimo
  • contribuye a mejorar la calidad del aire interior porque facilita las corrientes

Y, además, las persianas tienen un alto valor estético, especialmente las persianas alicantinas que proporcionan calidez, elegancia y originalidad a los espacios en los que se instalan.

Ya has visto, hay distintas razones que explican por qué en España colocamos persianas en las ventanas. De lo que no hay duda es de su utilidad. En nuestra tienda online encontrarás alicantinas fabricadas con materiales de máxima calidad y en tan variedad de diseños que te costará decidirte.

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